¿Cómo has podido llevarla a ese sitio que fué nuestro y que juramos jamás olvidar, ni jamás compartir con nadie más?
Ese pueblo, esos rincones, ese campamento, esa piscina, esa tienda... ese campamento, era nuestro... Fueron nuestros mejores momentos, fueron los mejores días de mi vida, fueron únicos para mí... y esperaba que para tí también... Pero cuando me he enterado, ya he visto que para tí no lo fueron, mi herida se ha destapado otra vez y me ha recordado que debo apuntar otra cosa para odiarte un poco más...
Putos recuerdos.